Prueba de manejo Renault Kangoo II

Después de convertirse en nuestro vehículo durante una semana, te contamos qué cuestiones nos agradaron y cuáles no, de este renovado utilitario.

El escenario 

Después de veinte años ininterrumpidos de estar a la venta la Kangoo I, Renault puso en la calle a su nueva generación. Se trata de una verdadera “nueva Kangoo” que cambió por completo, no solo en lo estético, sino también a nivel estructural y de motores. De hecho, la marca tuvo que invertir 100 millones de dólares para refuncionalizar la línea donde se fabrica esta nueva Kangoo, junto al Logan, Sandero y Sandero Stepway, modelos estos últimos que provenían de Brasil.

Desde abajo

La versión con la que tomamos contacto es la denominada Stepway, la más “full” que se caracteriza por su porte aventurero. Se destaca del resto de las versiones por sus llantas de 16”, barras en el techo y apliques plásticos en pasa ruedas. Comparte con el resto de las otras carrocerías (Express furgón cerrado y mixto), las nuevas ópticas más voluptuosas, el enorme logo del rombo al frente, una parrilla que según la versión suma detalles cromados; faros antiniebla, entre lo más destacado.

Desde arriba

La primera sensación que surge, es que uno no está a bordo de un utilitario. Sobre todo cuando uno toma posición en la butaca, la cual no está elevada como sucedía en su versión anterior. Y luego, aparecen soluciones que no son habituales en los furgones. La principal de todas ellas, la pantalla digital con el sistema Media Nav, de la cual utilizamos mucho su GPS, muy preciso y fácil de usar. El tablero, recuerda a otros modelos de la marca, con agujas para velocímetro y cuenta vueltas y a la derecha un display digital bastante básico. El tacto del volante multi función, también está más cerca que un auto que a un furgón.

Lo que no se ve

Antes de su lanzamiento, tuvimos posibilidad de hablar con Esteban Guestrin, un joven (37 años) ingeniero industrial encargado del Proyecto Kangoo. Esteban nos recalcó en aquella oportunidad el trabajo que se realizó sobre el eje trasero para soportar el mal estado de nuestras calles. Otro apartado que no está a la vista, pero que se palpa son los motores. El motor de esta unidad es el naftero 1.6 de 114 CV, que tiene cadena de distribución: es libre de mantenimiento. La novedad en este aspecto es que volvió el motor diésel 1.5 que recibió mejoras y tiene 85 CV. Ambos con caja manual de 5 marchas.

¿Cómo va?

La sensación de no estar manejando un utilitario, está respaldada en una butaca mullida, no muy elevada, en una dirección suave y un andar muy confortable. ¿Cuando uno recuerda que está a bordo de un utilitario? Cuando sale a la ruta, pues su altura le juega un poco en contra cuando se realizan maniobras bruscas. También notamos que superficies irregulares es un poco saltarina. El motor 1.6 naftero y la caja de relaciones corta, son una buena combinación para cuando se busca aceleres concretos y rápidos, pues las relaciones son muy cortas y los 114 CV aparecen rápidamente. El problema es que esta caja de relaciones muy cortas, lo hacen viajar al motor exigido (4.000 vueltas a 130 km), lo cual además de incidir en su consumo, transmite el ruido del motor adentro, lo cual se torna molesto.

Aplausos para…

Su gran habitabilidad, acceso a las plazas traseras y a su gran capacidad de su enorme baúl (800 litros que se pueden convertir en tres mil litros si se rebaten las butacas). Las puertas corredizas de los costados se deslizan sin que uno haga esfuerzo alguno. Ubicado en las plazas traseras, sobra el espacio para arriba y para adelante, para que las rodillas no rocen las butacas delanteras. Pueden entrar tres adultos sin problema. Ya que hablamos de acceso, es también destacable que todas las versiones tienen el portón trasero con doble hoja que se pueden abrir a 180 grados. Pero donde más sobresale esta nueva Kangoo es en seguridad, pues todas sus versiones cuentan con Control de Estabilidad, ganchos Isofix y cinturones inerciales.

Tirón de oreja para…

A nivel equipamiento se le puede recriminar el auxilio, que si bien no es temporal, es de diferente medida que las 4 ruedas titulares, de modo que no se puede superar los 80 km/h. En la práctica, el hecho que la caja manual sea solo de 5 marchas y que las mismas sean cortas, infieren en el consumo sobre todo en ciudad, el cual es de 11 litros cada 100 km/h. En ruta, el promedio es 7.9 litros, entre los 100 y 130 km/h. Es decir es más racional. Después, se escuchan leves “grillitos”, proveniente del portón trasero. 


La accesible y la más costosa

La más accesible es la versión Express (de carga) a $402.900. Dentro de las versiones de pasajeros, la más accesible es la Kangoo Life ($502.800) y la más costosa es la que probamos, es decir la Stepway a $552.500.