El grupo PSA Peugeot-Citroën compró Opel a GM

Cambio de manos. La firma española ya no pertenece más a la automotriz americana, y desde ahora forma parte del grupo francés, quien da un gran salto en posicionamiento mundial como fabricante de autos

El grupo PSA PSA Peugeot-Citroën es desde ahora el nuevo dueño de Opel, tras cerrar una operación con General Motors que incluye el pago de 1.300 millones de euros por la automotriz y de otros 900 millones por la filial financiera de GM en Europa.

Con esta compra, el grupo francés se hace con seis plantas y cinco fábricas. Además, se espera que Opel alcance un margen operativo del 2% en 2020 y del 6% en 2026. De acuerdo a los últimos datos, General Motors perdió con Opel 813 millones de dólares en 2015, que se vieron reducidos en 2016 a 242, pero que siguen dejando a la filial europea en números rojos.

Tras el acuerdo, el grupo PSA buscará acercarse a nivel europeo al grupo Volkswagen en cuanto a ventas, que vende 4 millones de unidades anuales en Europa pero con 12 marcas, frente a las cuatro que tendrá PSA a partir de ahora.

La sociedad resultante representa el 17% del mercado europeo de autos, fabricará más de cinco millones de automóviles a nivel mundial y generará, según el comunicado de PSA, 1.700 millones de euros anuales en sinergias.

La unión entre ambas marcas no es la única del sector, sino que muchas compañías recurrieron a las sinergias para sumar fuerzas en un sector cada día más competitivo. De hecho,  el mapa mundial del sector queda conformado, de momento, por 14 grupos que controlan 54 marcas.

En el caso de PSA no es su único intento de fusiones, sino que nació en los ’70 cuando Peugeot compró Citroën; y en 2012 firmó un acuerdo con GM.

También Nissan compró Mitsubishi en mayo pasado, por casi 2.000 millones de euros; y Volkswagen, hoy líder en ventas, es fruto de una colaboración con Porsche, que luego compró Seat y siguió ampliando su portfolio.

Otro caso data de 1998, cuando la coreana Hyundai adquirió Kia. Su competidor Daewoo acabó en la quiebra en 1999, lo que provocó su compra por General Motors y más recientemente Fiat se hizo con Chrysler.