Nos subimos a la pick up recién renovada de la marca del moño, la anteúltima de todas las medianas que le faltaba actualizarse (en octubre llega Volkswagen Amarok). La manejamos por varios kilómetros y te contamos todos los cambios y cuáles son las estrategias para enfrentar a las rivales

Chevrolet supo ser una de las marcas más reconocidas en el segmento de las pick ups. Cuando la competencia no era tan agresiva, incluso cuando la cabina doble ni existía, eran junto con Ford las principales rivales del mercado que apelaban a un único comprador: el hombre de campo.
Estamos hablando de hace muchos años atrás. Con el tiempo esta realidad cambió y las marcas no solo que se fueron perfeccionando sino que
aparecieron nuevos rivales, más equipados y confortables, que dieron vida a un producto tan útil para el trabajo como para el uso familiar.
En esa nueva etapa, que explotó en los ’90, Chevrolet fue perdiendo terreno y quedó cuarta en ventas, detrás de Toyota Hilux, Volkswagen Amarok y Ford Ranger. Hoy, está dispuesta a recuperar posiciones, y para eso
presentó un restyling de la última generación, además de irrumpir con una campaña de comunicación y venta más agresiva para decir: “Aquí estoy”.
Después del lanzamiento, en Motriz
nos subimos a la versión tope de gama con caja automática de 6 velocidades, la
High Country, y tras varios kilómetros, te contamos en qué cambió y cuáles son los pro y los contra de la nueva versión.
Los cambios por fuera
Se nota a lo lejos que la estética de la
S10 se renovó. Si bien es la misma generación que llegó al país en 2012, actualmente parece
más robusta y es más llamativa, especialmente si arrancamos por una mirada del frontal.

Su
nueva parrilla, dividida en dos partes y con el moño de Chevrolet en el centro, da cuenta de un producto con la última expresión de la marca.
También se renovaron los faros, con
luces diurnas leds en las dos versiones más equipadas, y el paragolpes estrena nuevo diseño, embellecido con molduras cromadas. De perfil, sobresalen las
llantas de 18”, tanto en la versión High Country como en la anterior, la LTZ. Además, la High Country cuenta con estribos laterales, barras portaequipaje con detalles cromados, defensa delantera y lona marítima.
Por dentro
La S10 recibió varios cambios en el interior, los cuales tienen una características: se
modernizó, pero al mismo tiempo,
se volvió más sencilla. La idea de la marca fue hacer todos los controles más intuitivos, y para eso reemplazó la famosa perilla redonda del tablero por un sistema más práctico para regular el climatizados.

En las dos versiones más equipadas cuenta con
pantalla táctil de 8 pulgadas, mientras que en el resto es de 7. También sumó GPS y cámara de estacionamiento. En el tablero realmente notamos un paso adelante: los
cuadrantes aumentaron de tamaño y son más legibles, una crítica que se le hacía a la anterior versión.

Un dato para destacar es que cuenta con
encendido remoto del motor, es decir, a lo lejos, con la llave, se pone en marcha para que se climatice. Esto en la versión full automática. También tiene control de velocidad crucero, toma auxiliar de 12v delantera y asientos de cuero. En tecnología, la S10 está equipada con el
sistema My Link, compatible con Android auto y Apple Carplay. Tiene sensores de estacionamiento delantero y trasero.
Dinámica
Sin dudas es la parte más importante. Primero, al sentarnos frente al volante, la
posición de manejo no muestra grandes cambios con la versión anterior. Es cómoda, alta, con asiento con regulación eléctrica en seis posiciones. Atrás también es muy espaciosa y entran cómodamente tres adultos.
En cuanto al andar, empecemos por el motor: Es uno de los
mejores del segmento, un 2.8 turbodiésel con 200cv de potencia, el cual se adapta tanto al barro como a la ciudad, y sobresale en empuje.

También
mejoró la suspensión, otro plus a favor de la S10: es mucho más suave y confortable. En la prueba por caminos de ripio y otros muy complicados, demostró una estabilidad que pocas rivales tienen. Técnicamente, la delantera es independiente con brazos articulados y amortiguadores hidráulicos; mientras que la trasera cuenta con un paquete de elásticos semi-elípticas y amortiguadores telescópicos hidráulicos de doble acción.
Por último la
dirección, que cambió la hidráulica por la eléctrica, la cual es muy liviana. Para algunos experimentados conductores de pick ups es demasiado suave, pero en realidad, es muy cómoda para andar y maniobras en cualquier terreno.
Seguridad
En este apartado la S10 tiene algunas de las carencias más notables. La versión más equipada cuenta
únicamente con dos airbags y no tiene ganchos isofix. Las rivales tienen hasta 7 airbags, lo que muestra que está muy lejos para competir en este caso; y los ganchos para la sujeción de sillas infantiles, siendo que las pick ups full son hoy utilizadas por las familias como un vehículo de pasajeros, la deja muy alejada de la realidad.
Donde si es muy completa es en otros dispositivos como control de estabilidad,
control de ascenso y descenso en pendientes y control de tracción. También tiene sistema de monitoreo de presión de neumáticos.
Conclusión
La S10 necesitaba un cambio, y después de cuatro años se hizo realidad. Si bien es un restyling, le da nuevo aire al modelo y, especialmente, le permite salir con una buena excusa a pelear terreno a los rivales, que en este tiempo le sacaron mucha ventaja. No será fácil, y por eso el lanzamiento fue con
precios más bajos que los rivales. Sin embargo cuando se habla de invertir más de $700.000, los $30.000 de diferencia no pasan a ser esenciales en la decisión de compra, y el andar, las condiciones mecánicas y la seguridad toman mayor protagonismo.
Más allá del precio, la S10 tiene mejoras como para dar pelea. Las tres marcas que ocupan el podio se escaparon en la carrera y deberá luchar para estar entre las líderes, con un motor que se destaca en empuje y con un andar muy confortable, lo cual le permite buscar un lugar entre los compradores que la usan solo para el trabajo y aquellos que la usan también como vehículo familiar.
Precios:
S10 High Country Automática: $735.100
Ford Ranger Limited: $792.200
Toyota Hilux SRX: $802.900