Volkswagen y Ford no se fusionan pero fabricarán juntos pick ups y SUV
Fin del misterio. Después de las especulaciones sobre la compra de la marca del óvalo por parte de la automotriz alemana, acordaron aliarse para producir juntas determinados modelos. ¿Cómo sigue la historia?
Hace meses se especula con la unión entre dos gigantes del automóvil, eternos rivales y con filosofías de trabajo bien diferenciadas: Ford y Volkswagen. Hasta un enviado especial de la casa de Wolsfburg llegó a la Argentina para “sondear” como trabaja la firma del óvalo en Pacheco. Sin embargo, el misterio llegó a su fin y desde la alemana anunciaron cuáles son los pasos a seguir.
Tras una reunión del consejo de supervisión de Volkswagen, se ha determinado que “las asociaciones son un factor clave de éxito para dar forma al futuro” y se confirma una sinergia para la fabricación de una gama de vehículos comerciales livianos junto a Ford, descartando una fusión.
El plan del consorcio alemán estaría centrado en desarrollar y producir vehículos industriales en una planta de Ford en Turquía y hasta Volkswagen podría estar dispuesto a compartir su plataforma MEB con la firma americana, según Motorpasión.
La decisión tiene que ver con los planes a futuro de Volkswagen. La marca está pensando en enfrentar a Tesla con autos eléctricos más económicos, pasando de ser el mayor fabricante europeo de vehículos con motores de combustión a producir de forma masiva vehículos eléctricos.
Para ello debe poder financiar, a ser posible con sus propios recursos, una producción en masa de los productos que forman parte de su familia I.D. así como seguir creciendo en el competitivo mercado de las baterías de iones de litio y de tecnología autónoma.
“Las conversaciones con Ford sobre una cooperación industrial están progresando positivamente hasta el momento. Las dos compañías se complementan muy bien en términos de productos y regiones”
Así, la marca de Wolsfburg ha confirmado que “las conversaciones con Ford sobre una cooperación industrial anunciada anteriormente están progresando positivamente hasta el momento” y que además “las dos compañías se complementan muy bien en términos de productos y regiones. El desarrollo conjunto y la fabricación de una gama de vehículos comerciales ligeros es el núcleo de la cooperación prevista”.
“Las conversaciones con Ford sobre una cooperación industrial están progresando positivamente hasta el momento. Las dos compañías se complementan muy bien en términos de productos y regiones”

Herbert Diess, CEO del Grupo Volkswagen
El objetivo de esta colaboración es conseguir reducir costos o aumentar el rendimiento a través de la escalabilidad, pero nunca a través de una fusión o la compra de acciones: “No obstante, Ford y Volkswagen seguirán siendo competidores, ya que la cooperación propuesta no se relaciona de ninguna manera con las estrategias comerciales”, ha comunicado la firma.
Además, se ha anunciado que en las plantas de Alemania en Zwickau, Emden y Hannover se fabricarán vehículos eléctricos de la familia I.D., proporcionando garantías laborales a los trabajadores hasta 2028. Mientras que en Emdem se ensamblarán coches pequeños y sedán de diferentes marcas del grupo, Hannover se especializará en la producción de la esperada furgoneta I.D. Buzz. 


La noticia sacudió al mundo automotriz. Carlos Ghosn, el hombre más poderoso de la industria, quien dirigía los destinos de tres compañías que emplean a más de 470,000 personas, opera 122 plantas y durante 2017 vendió 10.6 millones de vehículos, fue detenido por fraude fiscal.
La detención se produjo cuando se encontraba en el aeropuerto de Haneda de la capital nipona después de una investigación interna en Nissan que habría demostrado que el alto ejecutivo ocultó durante años parte de su salario con el objetivo de no pagar impuestos y desvió fondos de la empresa para fines personales.
Mientras se encuentra en la cárcel, Ghosn será destituido del cargo el próximo jueves junto a uno de sus estrechos colaboradores, Greg Kelly, también envuelto en el escándalo. En paralelo a las detenciones, varios agentes registraron este lunes la sede de Nissan, situada en la ciudad de Yokohama, con el objetivo de recabar pruebas sobre esta supuesta malversación de fondos.
Los investigadores sospechan que el directivo, nacido en Brasil y de 64 años, no habría declarado una retribución por valor de 5.000 millones de yenes (unos 44 millones de dólares, 38,5 millones de euros) durante un lustro a partir del año 2011 al regulador bursátil, según la agencia japonesa Kyodo.
