El día que fuimos copiloto de un WRC

Nos subimos en la butaca derecha del Hyaden Paddon en un Hyundai i20 WRC para hacer el circuito completo del Parque Temático. Experiencia inolvidable que compartimos en este informe con video incluido.

Así como entre los valores de la vida hay un dicho popular que antes de morir una persona debería: escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo, en lo profesional y en lo concerniente al mundillo de los autos la analogía sería: manejar un deportivo de Ferrari, cubrir la totalidad de los salones del automóvil, y vivenciar alguna experiencia a bordo de un verdadero auto de competición.

Pues, desde hoy y para satisfacción de quien les escribe, estamos en condiciones de aseverar que acabamos de poner una cruz bien grande en el último de los cometidos.

Es por ello que hoy, 1 de mayo, el día del trabajador quedará relegado por el día que “fuimos copiloto de Hayden Paddon en el Hyundai i20 WRC  con el que se adjudicaron la fecha del rally mundial el año pasado en nuestro país.

La iniciativa de Hyundai Argentina que se denominó Co Driving, y que consiste en vivenciar desde adentro de un verdadero WRC (World Rally Car), como acompañante de nada menos que el piloto oficial Hayden Paddon, no pudo llegar en mejor momento, ya que la marca se adjudicó ayer en una final infartante, la edición 2017 del WRC en Argentina.

Con participación directa de Hyundai MotorSport que tiene base en Alemania, unos pocos privilegiados tuvimos la posibilidad de calzarnos el mameluco con los colores oficiales de la marca, el casco y post pegatina del nombre de cada uno de los participantes en la ventanilla posterior, nos subimos en el estrecho e incómodo Hyundai i20 WRC, que en esta edición tenía 5 puertas (ahora dispone 3).

Pulgar hacia arriba seguido de un corto ¿Are you ready? bastaron para que Paddon se vaya a una simulada línea de partida, llevara el tacómetro a las casi 9 mil vueltas –es ensordecedor el rugir del motor y el auto aún no se movió– hasta que de repente puso primera y literalmente uno queda pegado a la butaca y todo, pero todo, empieza a pasar muy rápido.

La primera sensación que tuvimos con apenas unos metros transcurridos fue: “Que mal la voy a pasar”, y lo cierto es que cuesta mantener la vista fija a lo que va sucediendo afuera, sumado al calor que genera el mameluco y falta de aire adentro del habitáculo. Por suerte, a medida que el Hyundai se comía el circuito que hace días había el escenario de batalla y luego de controlar un poco mejor la respiración y de aflojarnos un poco, empezamos a disfrutar y observar de reojo lo que pasaba en la butaca del lado.

Y lo cierto es que sucede lo siguiente: No se condice lo que va pasando afuera con lo que se vive adentro. La tranquilidad absoluta del rostro de Paddon y los suaves movimientos de sus muñecas sobre el volante, interrumpidos con apenas unos movimientos cortos y rápidos de su mano derecha sobre la palanca de cambios, combinado con el freno de manos que está pegado al selector del cambio; no se condice con el “desastre” que va ocurriendo afuera. Allí, donde las piedras vuelan por doquier, la estela de polvo envuelve a prácticamente la mitad del auto hacia atrás e increíblemente adentro no entra una gota de polvo, y donde las curvas además de aparecer muy rápido una tras otra, las pasábamos totalmente de costado.

Lo otro que nos sorprendió, fue lo “finito” que el Hyundai pasaba de los paredones naturales, incluso en un tramo donde hay que cruzar por debajo de un puente, la sensación es que el auto no entra y allí íbamos a quedar.

¿Si hubo saltos? Casi al finalizar el circuito, hay una recta rapidísima en ascenso que desde adentro parece no terminar más y al final, lo que más nos aterró y nos revolucionó el estómago con una sensación de vacío pocas veces experimentada: Un salto donde el auto se despega totalmente del piso y cuando uno espera el impacto del “aterrizaje”, el I20 WRC cae como si el piso fuese un colchón.

Esto es algo de lo que quisimos contar de esta experiencia que mejor que leerla, es mirarla. Mejor final que esta experiencia para sellar una jornada de 5 días a pleno con el rally, imposible. El video On Board, aquí: