La china Geely, con otro pie en la alta gama
La compañía se convirtió en la principal accionista de Daimler (Mercedes Benz y smart), después de adquirir participación en Lotus y Volvo
Hasta hace poco tiempo, hablar de automotrices chinas era todo un desafío en la industria automotriz. Poco se creía en la expansión de estas marcas, reconocidas por tener precios muy bajos a costa de una escasa calidad.
Sin embargo, el crecimiento que tuvieron ha sido exponencial y en poco tiempo varios nombres comenzaron a resonar en el mundo y también en la Argentina, donde a partir de 2018 podrían encontrarse un total de 14 firmas. Pero no solo eso, sino que el interés de muchas es ir poniendo el pie en otras empresas, y especialmente en firmas de alta gama que le aportarán más valor.
La última novedad llegó de manos de Geely, quien después de invertir en Lotus y Volvo, adquirió acciones en Daimler, matriz de Mercedes Benz y smart.

Uno de los modelos de Lotus, donde Geely también tiene acciones

El eléctrico de Mercedes Benz, el EQ, segmento donde quiere crecer Geely
En general, la industria automovilística camina hacia consolidación, donde pocos grupos se harán muy fuertes e irán avanzando en los más pequeños.
Geely empezó en el negocio automovilístico hace 21 años y en 2013 se hizo con el control de Manganese Bronze, tenedores de la marca London Taxi, ahora London Electric Vehicle Company (LEVC).
También tiene bajo su control el fabricante de deportivos Lotus, el malayo Proton, Terrafugia, y creó la marca LYNK & CO, que ya existe en China.
En general, la industria automovilística camina hacia consolidación, donde pocos grupos se harán muy fuertes e irán avanzando en los más pequeños.

Geely LC Cross, uno de los modelos de la china que se comercializan en la Argentina




La marca tana ha decidido empezar este 2018 a puras novedades. La semana pasada fue noticia la nueva integrante de la ya popular MultiStrada, de 1260cc, que se diferencia de su predecesora por ofrecer su par a las 4000 mil vueltas.


Basta con mencionar que es la primera moto homologada para fuera de las pistas que emplea de una forma tan extensiva la fibra de carbono, tanto en chasis, basculante, sub chasis, llantas y hasta el carenado. ¿El resultado? Un peso en seco de solo 150 kilos, lo que la convierte en la deportiva más delgada del mercado (la media pesa entre 190 y 240 kilos).
Esta ligereza en kilogramos se ha ganado en caballos de potencia, así es que su motor bi cilíndrico Superquadro de 1.299cc desarrolla unos bestiales 215 CV a 11.000 rpm.
Las suspensiones pertenecen a la firmao Öhlins: delante una horquilla FL936 y detrás un monoamortiguadro TTX36. Los frenos, están a cargo de la firma Brembo: con un doble disco delantero de 330 mm mordido por pinzas radiales Brembo.
Nada pasa desapercibido, así cuenta con el Ducati Traction Control EVO, que permite un deslizamiento controlado en la salida de las curvas. Dispone también del Ducati Power Launch (DPL) que le permite “disparar” de cero sin que la rueda delantera se levante.
