10 frases de Ayrton Senna a 24 años de su muerte

El 1 de mayo de 1994 el piloto brasileño de la Fórmula 1 perdía su vida en un accidente impredecible. Aún hoy se lo recuerda como el mejor de todos los tiempos, guerrero en la pista y tímido fuera de ella.

Fue un día que quedará en la memoria de todo el mundo, aquellos que siguen al automovilismo y aquellos que ni lo registran como un deporte; los apasionados compatriotas y quienes no lo son.

El carisma de Ayrton Senna había sido suficiente como para dejarlo trascender barreras. Era aguerrido en la pista, pero tímido en la vida real. Muy religioso y obsesionado por alcanzar las metas.

Sus propias declaraciones son la radiografía de su personalidad. Competir y ser primero eran sus objetivos. Le gustaba el riesgo y la adrenalina que provoca la velocidad lo mantenían en pié.

A 24 años de su muerte, solo algunas de sus frases lo describen de cuerpo y alma.

1- No estoy diseñado para ser segundo o tercero, estoy diseñado para ganar.

2- Ser segundo es ser el primero de los primeros que pierden.

3- Si una persona no tiene sueños no tiene razón de vivir, soñar es necesario aún cuando el sueño va más allá de la realidad, para mi soñar es uno de los principios de la vida.

4- Las carreras, la competición, están en mi sangre. Es parte de mi, es parte de mi vida. Lo he estado haciendo toda mi vida y supera a todas las demás cosas.

5- Ganar es lo más importante. Todo es consecuencia de ello.

6- Si quieres ser exitoso, necesitas tener una dedicación total, buscar tu máximo límite y dar lo mejor de ti mismo.

7- La sensación de peligro es excitante. El desafío es encontrar nuevos peligros.

8- Lo importante es ganar todo siempre. Esa historia de que lo importante es competir no pasa de ser demagogia.

9- Tengo miedo de la muerte y del dolor, pero convivo con eso. El miedo me fascina.

10- Los cobardes mueren varias veces antes de expirar, el valiente solo prueba una vez la muerte.

Ayrton Senna nació el 21 de marzo de 1960 en Sao Pablo y murió el 1 de mayo de 1994 en el GP de San Marino. Un total de 80 veces subió al podio, tuvo 41 victorias, 65 poles y tres campeonatos del mundo casi seguidos, en 1988, 1990 y 1991

Adrian Newey, diseñador del último auto que piloteó Senna. En su libro Cómo construir un coche dijo: “Independientemente de si la columna de dirección causó o no el accidente, no se puede evitar el hecho de que fue una mala pieza de diseño que nunca debió haberse permitido montar en el coche. Fui uno de los ingenieros superiores en un equipo que diseñó un coche en el que se mató un gran hombre”.