Prueba de manejo DS3 Café Racer
Si te gustan las versiones especiales, no podes dejar de conocer a esta del pequeño DS con reminiscencias a la cultura que hoy es furor entre los motociclistas. (Está contemplado por las bonificaciones del plan Junio 0Km)
En el mundo de las dos ruedas, las invocaciones a lo que fue furor en años anteriores es una tendencia habitual. Sin embargo, ninguna ha tomado el auge que hoy se ha generado en torno al “Cafe Racer”, aquel movimiento iniciado entre los motociclistas en el Reino Unido en la década de los ´50, que se caracterizó por carreras clandestinas entre los bares británicos, por el que las motos eran modificadas para hacerlas correr lo más rápido posible.
Esto, ha impuesto una cultura de culto, un estilo de vida y una estética, que la firma de lujo más joven del mundo de los autos (DS Automobiles es marca independiente de Citroën desde 2014) quiso plasmar en su modelo reconocido, el DS3. ¿El resultado? El DS3 Café Racer, la última edición del pequeño de tres puertas que a partir del mes octubre será totalmente modificado y se alineará tras las líneas de diseño del DS7 Crossback, bajo el mismo apellido. DS3 Crossback.
Tarea nada fácil debe haber sido personalizar un auto que reúna todos aquellos detalles que son en definitiva del agrado de los motociclistas.
Este ejercicio, fue llevado adelante en colaboración con el estudio parisino BMD Design, fundado por el artista Bruno Michaud en 2001, un enamorado de las técnicas artesanales y del estilo de la Francia de los años 30.
Los trabajos de personalización por lo general, pecan por estar sobre cargados de detalles y aburren y saturan con el tiempo. Pero en este caso, las intervenciones están bien pensadas y son, se podría decir, justas. De hecho, “el tatuaje” más grande que tiene este DS, lo tiene en el techo (no se puede ver con facilidad). Es una reminiscencia al número 3 (por DS3), enarbolado con laureles, y un trébol que homenajea al Ace Café de Londres, epicentro del universo rocker en la capital británica.
Después aparece el mismo número en los laterales de las puertas y en el portón trasero (mucho más pequeño) y el detalle más sutil y el que más nos gustó fue el logo de su frontal, con el mismo estilo y tipografía que antes señalábamos.
Los cambios de fondo que suma esta edición están muy bien representadas por sus llantas de 17” en un color negro brillante, y adentro, por el tapizado en cuero que parece estar inspirado en el DS7 CrossBack: diseños de rombo, tipo diamante y un tono marrón en cuero de Nappa. Es decir, soluciones que hasta ahora ningún DS3 ofrecía y que sirve de fundamento para aquellos que prejuzgaban a que esta edición, solo se remitía a una serie de ploteados.
Puertas adentro, además del tapizado y algún que otro detalle, toda la configuración de su instrumental son exactamente las mismas que sus hermanos So Chic y Cabrio.
El motor, es el mismo de las versiones antes mencionadas: un naftero de 3 cilindros 1.2 turbo, con 110 CV. Se combina con una caja automática Aisin de 6 velocidades, con convertidor de par. No es un motor vigoroso, pero cumple con creces las expectativas cuando se apela a sus 110 CV: de 0 a 100 kilómetros por hora en 11 segundos y un consumo promedio de 7 litros cada 100 kilómetros. Su escape emite un sonido grave y cerrado, que incita a pisar el acelerador.
En la práctica, le encontramos los mismos atributos y aspectos mejorables que el DS3 convencional. Esto es, una excelente precisión de la dirección y un agarre en curvas que nada tiene que envidiarle a la tenida de un karting.
Sus llamativas llantas de 17” y sus neumáticos de perfil muy bajo, sumado a su sistema de suspensión un tanto dura, suelen pasar factura del mal estado en general de nuestras calles y exigen un cuidado extra. Por lo demás, este coqueto modelo cumple con creces la tarea de diferenciarse del resto de la zaga, el fin principal de cualquier edición especial.
Ficha técnica
- Modelo: DS3 Puretech 110 AT6 Café Racer
- Origen: Francia
- Motor: Naftero de tres cilindros, 1.2 litros con turbo, 110 cv y 205 Nm.
- Caja: Automática de 6 marchas
- Medidas Largo: 3.948mm Ancho: 1.715mm Alto: 1.498mm
- Distancia entre ejes: 2.452mm
- Capacidad de baúl: 285 litros
- Precio de lista u$s31.175
- Bonificación con el programa de Junio 0km: u$s30.305 (dólar $46)



Por dentro, todos sus plásticos (blandos) y revestimientos son de una excelente calidad, lo mismo que sus terminaciones. No es de los más “tecno”, incluso su pantalla multimedia es bastante sobria, pero todos los comandos están bien a mano y bien pensados.
Quien busca este tipo de modelos, está buscando lógicamente gran espacio y habitabilidad, y este Kia no defrauda. Las plazas traseras son amplias, confortables y cuentan con la posibilidad de reclinarlas electrónicamente, una solución ideal para largos viajes, lo mismo que las cortinitas que se despliegan en las ventanas traseras. Además, tiene piso plano atrás, de modo que no es castigo al que le toque sentarse en el medio.
Con tan solo un solo toque, las butacas de la segunda fila se reclina para adelante, se desliza de la corredera y uno ya puede ingresar a la tercera plaza, donde hay dos butacas independientes. Hicimos la prueba de ingresar dos adultos y no tuvimos ningún inconveniente. Los que se ubiquen aquí, también tiene una salida del aire acondicionado de su lado y la pueden regular.
El baúl tiene solo 300 litros con la tercer fila desplegada. Sino, se tiene un baúl de 600 litros y hasta de 2.066 litros, en caso de plegar la segunda fila también.
Dispone de una variante naftera 2.4 litros de 172 CV y una gasolera 2.2 CRDI de 200 CV. Este último (el que probamos) cuenta con una caja automática de ocho velocidades (antes de 6) y lo más destacable, es que cuenta con tracción integral del tipo “inteligente”.
¿Es un 4×4 entonces? Sí y no, sería la respuesta. En condiciones normales, tracciona sólo con las ruedas delanteras, pero si alguna de ellas comienza a patinar, se empieza a enviar torque a las ruedas traseras. En condiciones de terreno difíciles -siempre y cuando no se superen los 40 km/h- es posible bloquear el sistema para que funcione todo el tiempo como 4×4. Pero desde luego que no está pensado para hacer off road. Sus neumáticos 100% para uso urbano, te jugarían una mala pasada.
El Sorento se codea con ejemplares cuyos valores son para pocos, pero no defrauda y lo vale. Su origen coreano, es uno de sus grandes diferenciales, puesto que hay muchos rivales europeos con diseños más audaces y avanzados, pero que difícilmente lo superen en calidad y confort de marcha.
Tiene suspensión independiente en las cuatro ruedas, con eje trasero multibrazo, que filtran todo ruido y sequedad cuando aparecen las calles rotas, baches, lomos de burro y badenes.
Su gran tamaño, a la vista, puede resultar muy tosco, pero es ágil para el manejo cotidiano, salvo cuando de estacionar en espacios estrechos se trata. No está pensado para hacer off-road , pero su buen despeje y tracción inteligente le permiten incursionar sin problemas fuera del asfalto.
El desempeño de su motor gasolero te hará amar al diésel, el cual cuenta con un impresionante torque entre las 1.750 y 2.750 vueltas: acelera de 0 a 100 km/h en 10,3 segundos, y consume una media de 7,7 litros cada 100 kilómetros. Si se lo enfrenta a modelos como el Peugeot 5008 o el Volkswagen Tiguan All Space, este Kia queda en desventaja por su estética anticuada. Y si uno ingresa al habitáculo, puede llegar a suceder mas o menos lo mismo.
Sin embargo, Kia podría utilizar los refranes: “No todo lo que brilla es oro”, o “Los pingos se ven en la cancha”… En fín, el Sorento tiene todos sus buenos argumentos para comprarlo no precisamente a la vista y ello en definitiva más debiera empujar al momento de desembolsar los $2.725.100 que cuesta esta versión (la gama se inicia en los $2.102.220).
