El modelo fundador de la serie X llega en su cuarta generación. Cambia la estética y también suma tecnología. Cada vez más sofisticado

Después de la
renovación del X3, y tras la presentación del
nuevo X2, es el turno del SUV
mediano de BMW, el
X5, el cual llega en su
cuarta generación con un sinfín de novedades y nuevas tecnologías.
El
“patriarca”, como lo llaman en la marca por ser el
fundador de la categoría, representa la personificación más clara de lo que significa un
Sports Activity Vehicle (SAV), el cual une la capacidad de andar en
cualquier terreno con el placer de la
conducción y el confort que transmite su interior.
Esta cuarta generación inicia un
nuevo capítulo en la exitosa historia del X5, del cual se han
vendido más de 2,2 millones de unidades hasta la fecha. Se fabricará en Estados Unidos, en la planta de BMW en Spartanburg, y
estará listo en
noviembre de
2018.

En cuanto a sus características, es
más grande que su predecesor: el largo aumenta 36 milímetros hasta 4.922 mm; el ancho se incrementa 66 mm, para llegar a los 2.004 mm; y la altura crece en 19 mm, hasta 1.745 mm. La distancia entre ejes crece 42 milímetros, llegando a los 2.975 mm.

En diseño, tiene líneas más precisas, una
gran rejilla envolvente y de una sola pieza con los
riñones de BMW y una línea de techo dinámica, con
luces traseras de diseño tridimensional.
Cuenta con luz láser con faros LED adaptativos disponibles como opción. Los grupos ópticos tienen un diseño llamativo; los focos están dispuestos en una distintiva forma en X y tienen el color azul de la luz láser de BMW.

Por dentro se destacan los
materiales de calidad superior, con un diseño armonioso y un innovador concepto de control.
El
baúl, de 645 litros, se puede extender hasta los 1860 litros. Tiene un portón trasero dividido en dos partes, con apertura y cierre con manos libres de ambas secciones con el acceso de confort opcional.

A partir de diciembre de 2018 se sumará la
tercera fila de asientos como opcional con una cómoda entrada y salida gracias a los asientos eléctricos de la segunda fila con inclinación hacia adelante.
En
motorización, estará disponible en tres versiones:
- BMW X5 xDrive40i: Naftero de seis cilindros en línea con 340 cv (consumo de combustible, ciclo mixto: 8,8 – 8,5 l/100 k)
- BMW X5 M50d: Diésel de seis cilindros en línea con 400 cv (consumo de combustible ciclo mixto: 7,2 – 6,8 l/100 k)
- BMW X5 xDrive30d: Diésel de seis cilindros en línea con 1265 cv (consumo de combustible ciclo mixto: 6,8 – 6,0 l/100 km)
En cuanto a la
tracción es total inteligente con un nuevo sistema de control y orientación al eje trasero como estándar. El bloqueo del diferencial en el eje trasero proporciona una agilidad, tracción y estabilidad direccional mejoradas al acelerar en la salida de las curvas y en otras situaciones de conducción dinámica.

Por otro lado, es el primer modelo BMW X con
paquete Off-Road opcional. Tiene suspensión neumática de dos ejes, protecciones en la parte delantera y trasera, además de pantallas específicas en la instrumentación y la pantalla de control.
Otro dato exclusivo es que tiene, por primera vez, la pantalla y concepto de control de BMW Live Cockpit Professional (de serie). Es un desarrollo adicional del sistema operativo iDrive para incluir un
cuadro de instrumentos completamente digital, así como una pantalla de control de 12,3 pulgadas.
Además, el
BMW Head-Up Display tiene una superficie de proyección más grande (ahora 7 × 3,5 pulgadas), gráficos 3D optimizados y pantalla para contenidos adicionales.
Por último, el X5 cuenta con una
posibilidad de individualización ciudad con esmero en las líneas BMW xLine y M Sport, más otros aspectos específicos para el modelo de BMW Individual.