Suba de nafta: Los aliados del bolsillo

Con la reciente suba de hoy del combustible, te mostramos los modelos que menos consumen.

El mes de abril llegó con una mala noticia para la economía de los argentinos: Las naftas volvieron a subir una vez más, esta vez con incrementos de hasta un 10 por ciento.

Con el litro de nafta Súper en $40,43 en YPF de la Ciudad de Buenos Aires; y $44.81 en provincias como YPF en Córdoba; con la Infinia rozando los $50 el litro en Córdoba ($49.99) y a $46.65 en Buenos Aires; y con los valores del diésel cada vez menos competitivos (Diésel 500 $39.46 y $37 y Diésel Premium en $45.51 y $44.40, respectivamente en Córdoba y Buenos Aires), hicimos un repaso por los modelos que menos consumen y los más convenientes para gastar un poco menos:

Renault Kwid

Entre los más populares y accesibles del mercado figuran modelos como Renault Kwid (desde $460.600).

Debajo de su capot se encuentra el motor 1.0 SCE (Control Eficient) de 3 cilindros de 66 CV. Se acopla a una tradicional caja de 5 marchas. Lo manejamos en varias oportunidades y resumidas cuentas, decimos que su reacción urbana es modesta, pero que sobran para el uso que uno precisa en la diaria.

Su consumo mixto (ruta/ciudad es de apenas 6,8 l/100 km). Su capacidad del tanque de combustible es de 41 litros.

Volkswagen Up!

up

El más pequeño de la familia Volkswagen (desde $421.400 versión Take Up! 3 ptas 2018) recibió varias actualizaciones, pero siempre conservó su ya conocido motor de tres cilindros 1.0, con 75 CV.

Este propulsor alcanza su torque máximo en las 3.000 vueltas, y puede llegar a los 100 km/h en 13 segundos.

Su consumo medio en la práctica es para aplaudir: apenas supera los 8 litros cada 100 kilómetros (la marca declara 5,47 l/100 km). Su tanque tiene 50 litros, y con los consumos descriptos su autonomía promedia los 650 km.

Hyundai Grand i10

Su pequeño tamaño lo ubica como uno de los referentes de los “City Cars” y una de sus grandes virtudes, además de su agilidad para moverse en la ciudad, es su bajo consumo.

Su propulsor de 1.2 litros de 86 CV (antes de 78 CV) consume en ciudad entre 6 y 7 litros cada 100 km. En tanto que, si se pasa a la ruta, su computadora de abordo acusa unos 5 litros estimativamente para recorrer el mismo kilometraje.

Sus puntos en contra es que dispone de un pequeño tanque de nafta de apenas 35 litros y su valor elevado de $629.300, de su versión más accesible.

Chery QQ

Al referente más pequeño de la marca china (desde $ 431.000), lo impulsa un motor 3 cilindros. En este caso, un 1.0 litros con 12 válvulas e inyección multipunto que entrega 69 CV. Se acopla con una única variante de caja (manual de 5 velocidades).

En ciudad, su consumo ronda los 8 litros cada 100 km, mientras que en ruta a un régimen de 100 km/h necesita unos 7,5 litros para recorrer la misma distancia.

A 130 km/h, donde su motor va muy exigido, su consumo se dispara a casi 11 litros cada 100 km.

Ford Ka y Ecosport

Ford es otra de las terminales que hoy ofrecen modelos de poco consumo. Encontramos al Ford Ka y la EcoSport con motores de 3 cilindros.

El Ka, tanto en su silueta sedán, hatchback y su versión aventurera FreeStyle, se equipan con el naftero 1.5 litros de 123 CV (uno de los más potentes del segmento).

En ciudad tiene muy buena respuesta en baja, pero se torna algo perezoso en ruta, sobre todo en la EcoSport, por su mayor peso. A bordo del Ka, el consumo promedio es de 8 litros.

Citroën C4 Lounge diésel

Son cada vez menos las propuestas con motores diésel. Dentro del grupo PSA (Peugeot-Citroën) varios modelos ofrecen el propulsor turbo diésel Hdi de 115 CV.

El rendimiento de este gasolero mejoró para bien cuando la marca decidió sumarle una caja de 6 marchas (antes, de 5). El resultado fue que se alargó la relación de las marchas y el C4 viaja realmente relajado, va menos forzado y por ende su consumo es por demás sostenido: viajando a 100 kilómetros por hora consume 4,7 litros y manteniendo una velocidad de 130 km/h consume 6,5 litros.

En ciudad, son 8,6 litros los que necesita para recorrer 100 kilómetros. Independientemente del escenario, el consumo es realmente bajísimo, a cualquier régimen. El valor de esta versión es de $981.000.

¿Resignar potencia por consumo?

Las ventas de los motores cada vez más chicos por sobre los de mayor cilindradas, es una tenencia. “El rey” de los propulsores de baja cilindrada es el de 3 cilindros.

¿Por qué se caracterizan?: Por su reducido tamaño y por ende menor cantidad de piezas móviles, se elimina la fricción mecánica y el peso. Hoy, son muchos los usuarios que prefieren resignar algo de reacción debajo de su pie derecho en pos de ahorrar combustible.

Lo mejor de 3 cilindros:

  • Son más livianos
  • Compactos
  • Buena respuesta en baja
  • Reducen las emisiones de CO2
  • Tienen menos piezas móviles y eso merma la fricción mecánica (25% menos que un 4 cilindros)
  • Reducen el consumo hasta un 15% frente a uno de 4 cilindros
  • Son más seguros en caso de un choque (al ser más compacto, provoca menos daños)

Lo peor de 3 cilindros:

  • Menor respuesta en ruta
  • Son un poco más “gritones”
  • Precisan viajar en regímenes elevados en ruta