Nuevo Peugeot 508, la reencarnación de tres concept

La nueva generación se hizo realidad después de varios anticipos que se dejaron entrever a través de los prototipos que dieron vida a este modelo y que anticipaban un cambio de estilo en todos sus sentidos.

Peugeot presentó la nueva generación del 508, el sedán más grande de la marca que en algunos mercados también se vende con carrocería SW (la antigua rural).

Se trata de la culminación de un proyecto que representa la máxima renovación de un clásico donde suma deportividad y tecnología, precedido por tres concepts como son el Onyx, Exalt e Instinct.

Tanto para los nuevos Peugeot 508 como para el 508 SW, el hilo conductor empieza con el Onyx en 2012, de donde toma especialmente el diseño del frontal más felino, con la forma de las luces y su perfil afilado.

Dos años más tarde, las propuestas estéticas más relacionadas con el auto y su performance fueron evolucionando hasta fructificar en el Peugeot Exalt, una berlina presentada en el Salón de Pekín de 2014, con una estética radical de coupé, que muestra su vocación deportiva con un motor diésel híbrido de 340cv.

La forma de su frontal y su parte de atrás, con una banda oscura que une los pilotos traseros, se han ido retomando en los modelos que forman la gama actual de la marca, como el 3008 y 5008.

En el interior, la estética iniciada por el Exalt también ha terminado concretándose en el 508 y en los últimos lanzamientos de la marca, como las Toggle Switches, los mandos que imitan las teclas de un piano y con los que se controlan diversas funciones del vehículo que se estrenaron con el SUV Peugeot 3008 y que se han convertido en toda una seña de identidad, como el puesto de conducción Peugeot i-Cockpit.

Finalmente, el Barcelona World Mobile Congress de 2017 fue el escenario elegido para presentar el Peugeot Instinct Concept, una demostración, en colaboración con Samsung, de las posibilidades del Internet de las cosas en el automóvil, con especial atención al desarrollo de vehículos autónomos que no tienen por qué prescindir del placer del automóvil.

Como envoltorio de lujo de toda esa tecnología, Peugeot apostó por resucitar una silueta clásica entre los vehículos de alta gama que ha caído en desuso: el shooting brake, con ejemplos como el Peugeot 504 Riviera (1971) o el concept Peugeot 308 HDi Break de Chasse (1998).

De todos estos antecedentes llegó el nuevo modelo, un sedán grande y formal que con aires de una coupé deportiva buscará conquistas nuevos clientes.