Chevrolet invierte u$s500 millones para fabricar un nuevo modelo global

Se producirá en la planta de Alvear, provincia de Santa Fe. Serán destinados a un nuevo modelo global, para un nuevo segmento, que tendrá como principal destino Argentina y Brasil

El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifdchitz, el secretario de Industria, Martín Etchegoyen y el presidente de General Motors Mercosur, Carlos Zarlenga, anunciaron una inversión de u$s300 millones en la planta de General Motors en Alvear, al tiempo que otros u$s200 millones serán invertidos de forma indirecta por proveedores.

El montó será destinado a un nuevo vehículo global para un nuevo segmento que tendrá como principal destino la Argentina y Brasil.

Desde GM resaltaron que esta inversión se suma a los u$s1500 millones que la marca ya aseguró para Brasil.

Por su parte, desde el gobierno resaltaron que esta inversión también aporta a los u$s3000 millones que ya destinó la industria en estos dos últimos años a las terminales argentinas y destacó que se está trabajando en muchos cambios para seguir creciendo, entre ellos tributarios.

También se destacó el proceso de cambio que está llevando adelante la Argentina y qué hay una gran oportunidad.

En el caso de la industria, la inversión también es clave para llegar al millón de unidades que se planteó hace 7 meses en el sector.

Los orígenes 
Chevrolet inauguró su planta ubicada en Alvear, en la provincia de Santa Fe, el 11 de diciembre de 1997, donde se fabricaron el legendario Classic, discontinuado el año pasado, y el Agile.

Después de casi dos décadas, se llevó a cabo la primer gran inversión de u$s740 millones, conocida como Plan Fénix, a través del cual se destinaron unos u$s500 millones para el nuevo auto y otros u$s240 millones para el motor.

A su vez, se ampliaron y modernizaron las instalaciones, desplegando toda la tecnología en una superficie de 144.000 m2, con una capacidad máxima de producción de 79.000 autos y 80.000 motores.

La puesta en marcha fue en mayo del año pasado, cuando arrancó la producción de la versión sedán del nuevo vehículo global; meses más tarde se puso en línea el hatchback; y en diciembre del año pasado fue el turno de los motores.

Con los cambios, la planta quedó a la altura Alemania, China, Tailandia y Polonia, las otra cuatro fábricas que implementaron la nueva tecnología robotizada para producir.

Además del auto, el motor es uno de los más modernos fabricados en la región. Es un 1.4 turbo de la familia Ecotec, de 153 cv de potencia a 5000 rpm y un torque de 245 Nm a 2000 rpm. El mismo se produce también en una versión Flex para Brasil y una que puede funcionar con GLP (Gas Licuado de Petróleo) para mercados europeos.

Actualmente, la planta se encuentra operando al 60% de su capacidad instalada, es decir, unos 50.000 autos anuales, de los cuales 35.000 se destinan a Brasil; unas pocas unidades se envían a Paraguay y Uruguay; y el resto se vende en el mercado interno.