Prueba de manejo: Ducati Scrambler 800cc

Una semana por los zigzagueantes caminos de las altas cumbres, luego un poco de ciudad y hasta caminos de tierra, fueron el contexto donde probamos a fondo al modelo más accesible de Ducati.

Las reminiscencias del pasado que se reencarnan en modelos “vintage”, es una tendencia que viene en alza en el mundo de las dos ruedas.  Así, la italiana Ducati tiene entre los afilados y rojo sangre carenados de sus modelos súper bikes; entre los sugestivos modelos sin carenado como la Monster, o las voluptuosas Maxi Trail donde la reina es la MultiStrada 1200; a la familia Scrambler.

Una zaga de ocho diferentes modelos teñidos por diferentes temáticas, pero que todas ellas están atravesadas por el mítico modelo que fue furor en la década del ´70.

Nosotros nos subimos a la montura de una versión y te contamos esta especial experiencia de conducirla por Córdoba.

Culto viviente
Además de ser el modelo más retro, divertido y fácil de manejar de Ducati, hoy la Scrambler se ha convertido en el escalón de acceso a la marca: arrancan en los 15.500 dólares de la Scrambler 400cc y asciende hasta los 23.600 de la Scrambler Desert.

Se trata de un precio que, cuando se lo dijimos a quienes se acercaron a apreciar esta llamativa Scrambler amarilla (viene también con el tanque rojo y negro) a muchos les pareció muy elevado.

Y hubo varios comentarios que coincidieron en que, con la mitad de ese valor, se puede encontrar una moto ochentosa (Honda CB 750cc o 900cc, la Kawasaki KZ 900 o 1000cc, entre las más buscadas) y personalizarla como una Scrambler, Café Racer, Bobber, en fin, con modelos que fueron furor décadas atrás y que hoy las mismas terminales están reviviendo.

Pero la Ducati Scrambler, además de tener gestos estéticos de su antecesora de la década del 70, es una exponente con lo último en tecnología de la marca.

Un clásico faro redondo pero contorneado con luces led; su tanque de nafta metálico con su típico tapón metálico de aluminio y las inscripciones con la misma gráfica de hace 50 años atrás, los comandos por arriba del manillar- como las motos antiguas-  y el asiento ancho de dos plazas con costuras de otro tono.

A esto se suma el guardabarros delantero corto, pero atrás la patente anclada al basculante y una pequeña luz led; además de su tablero cien por ciento digital. Es decir, una conjugación permanente entre lo antiguo, lo clásico, lo vintage, y lo más moderno de Ducati.

Donde Ducati no negoció lo antiguo y puso lo más avanzado de la marca, es en todo el apartado mecánico. Así, se hace presente un propulsor con distribución desmodrónica (en la práctica permite trabajar a un régimen más elevado que un motor de distribución convencional) bi cilíndrico de 800cc de 2 válvulas de aire que tiene una potencia de 75cv.

 

Se trata de un motor progresivo que tiene la capacidad de saciar a conductores exigentes y a la vez a los que les gusta un andar más tranquilo. Se asocia a una caja de 6 marchas rápida y precisa que con solo acariciar el embrague, las marchas pasan. El rugir de este bi cilíndrico está alimentado con el doble silenciador Termignoni, que viene de serie en algunos de los modelos y te hace poner los pelos de puntas: música para los oídos.

¿Cómo va?
Nos hace fácil ser conocedor en la materia o haber tenido moto previamente, para poder subirse a la Scrambler. Es una moto que conlleva a tener una postura de manejo siempre relajada, que pese a sus casi 200 kilos, es fácil de dirigir, entre el tráfico.

Su centro de gravedad bajo ayuda a los conductores más pequeños a que no tengan problema de apoyar rápidamente sus pies en el piso. Y para los que no tenemos problema de altura, la sensación es de estar montando arriba de una bicicleta.

La suspensión invertida de la firma Kayaba y su mono shock (un solo amortiguador) son una máquina de absorber las irregularidades de la calle y de no transmitir casi nada al manillar. Incluso nos aventuramos en tramos de ripio y trepamos hasta el Observatorio de Córdoba, donde con un ritmo sosegado se puede incursionar por donde quiera.

También hasta la maniobra de hacerla girar sobre su eje, y que la rueda trasera se deslice en la tierra, es posible con esta Scrambler. Sus neumáticos son ruteros, y la versión llamada X Desert, es la que más acerca a una moto de Enduro, modelo que en breve también estaremos probando.

Sus espejos retrovisores, si bien atractivos, no otorgan un ángulo de visión tan amplio y obliga a girar la cabeza para evitar el punto ciego. Capítulo aparte merecen sus frenos Brembo, que acompañados del sistema ABS, son una verdadera garantía.

Salir a la ruta se torna un poco complicado por dos cosas: Al no tener ningún tipo de reparo, el viento frena mucho y su asiento un tanto duro y después de unos cientos kilómetros, te pasa factura. El otro aspecto que no nos agradó mucho fue la alta temperatura que adquiere su motor sobre todo en ciudad: Se siente la temperatura en las piernas provenir del motor.

De todos modos, la Scrambler, es una moto que nos enamoró por su sencillez, pero también por lo bien que responde. Sus 75 CV uno los puede llamar en cuestión de segundos al girar el manillar derecho. Es una moto que lanzado en velocidad, merece respeto.

Sorprende entonces que en ciudad, se comporte tan serena, para nada brusca, y que como dijimos anteriormente, sea tan fácil de conducir.

Ficha técnica

  • Modelo: Ducati Scrambler
  • Origen: Italia
  • Motor: bicilíndrico de 803 cc Desmodue refrigerado por agua-aceite
  • Potencia: 75 CV
  • Caja: de 6 velocidades, con embrague multi disco
  • Capacidad de tanque de nafta: 13,5 litros
  • Suspensión: Kayaba con horquilla invertida de 41 mm y un mono amortiguador trasero con ajuste de precarga. Ambos ofrecen 150 mm de recorrido
  • Frenos: Sistema Brembo y un ABS Bosch 9.1
    Medidas: Largo: 2.100 mm. Ancho: 845 mm. Alto: 1.150 mm.
  • Peso: 176 kilogramos.  
  • Precio: desde u$s15.500 hasta u$s23.600