Los precios de los 0km aumentaron 90% en el año

Se dispararon después de la devaluación. Al mismo tiempo, empezaron a caer las ventas. Así, cierran un semestre para el olvido. ¿Cuándo arranca la recuperación y qué pasará con los valores de ahora en más?

La venta de 0km tuvo dos realidades bien diferenciadas en 2018: la primera mitad del año, con patentamientos récords, y la segunda mitad, con una caída inesperada que terminó con bajas por encima del 40 por ciento en las operaciones mensuales.

Este escenario comenzó a percibirse a partir de mayo, cuando la devaluación empezó a golpear el peso y el valor del dólar se duplicó en cuestión de días. Junto con la inflación, que se fue acrecentando, las automotrices tuvieron que trasladar el costo de estos cambios al valor final de los 0km, y hoy comprar un auto puede salir hasta un 90% más caro que en diciembre pasado. 

Por considerar solo algunos ejemplos:

  • Un Chevrolet Onix Joy, el modelo más económico de la marca, que en diciembre de 2017 tenía un valor de $245.000, hoy arranca en su versión de entrada de gama en $435.900.
  • El Chevrolet Tracker, que entonces se encontraba en $429.900, hoy alcanzo los $829.900.

En Renault, también se registraron subas importantes. Algunos casos:

  • Un Kwid, que llegó para reemplazar el Clio Mio como un auto económico, y se podía comprar desde $223.800 hace un año atrás, hoy arranca en $410.000.
  • El Renault Captur, uno de los modelos de la marca que más creció en ventas, de $453.000 en su versión base, hoy arranca en $729.200.

En otra marca y segmento, como es el caso de Volkswagen, hubo aumentos y versiones discontinuadas:

  • El Golf Comfortline DSG, un hatch mediano, se incrementó de $511.000 a $1.001.000 este año, además de haber discontinuado el resto de las versiones (que hasta podrían ser alcanzadas por el impuesto interno).
  • El Gol, disponible solo en dos versiones según el listado oficial de la marca, comienza con el Trendline 5 puertas, que pasó de $277.000 a $529.900.

Lo cierto es que el mayor ajuste se realizó desde el segundo semestre del año, cuando la macro-economía empezó a jugar en contra, y esto mismo provocó la caída en las ventas. Hoy, conseguir un auto por menos de $450.000 es prácticamente imposible, aunque siguen en carrera las promociones y bonificaciones, y los clientes no están dispuestos a pagar semejantes valores en un escenario de incertidumbre.

Sobre el futuro de los precios, desde los concesionarios advierten que la situación podría empezar a normalizarse desde este mes, ya que la “divisa verde” se muestra más estable y las marcas realizaron todos los ajustes necesarios.

Sin embargo, las mismas proyecciones no se hacen para  las ventas, ya que en diciembre se espera una caída interanual de 43% y para enero el porcentaje rondará la misma cifra. Recordemos que esa comparación se realizará frente a uno de los mejores meses de la historia, que fue enero de 2017, cuando se patentaron 120.000 unidades.

Este año los patentamientos cerrarán en 800.000 unidades promedio, es decir, una baja de 10 al 11% frente a 2017

En  términos generales, y consultadas diferentes marcas sobre el contexto que vive el sector y cómo cerrará 2018, coinciden en que, traccionados por el primer semestre, se alcanzarán las 800.000 unidades a fin de año, es decir, una baja de 10 al 11% frente al período anterior.

Por otro lado, mirando hacia adelante, se espera que durante el primer semestre de 2019 las ventas sigan sufriendo bajas, especialmente porque, como se comentó, la comparación será con un semestre récord.

Según Franco Roland, especialista en industria automotriz de la consultora Abeceb, recién a partir de la segunda mitad del próximo año empezarán a acomodarse las ventas, cuando el mercado vuelva a tener más tranquilidad. De todas formas, se espera que alcancen las 680.000 unidades en 2019, es decir, otra baja promedio de 15% comparando con 2018.

Lo positivo para el sector es que las exportaciones sí cerrarán un buen año, con una suba de 25% gracias a la recuperación de Brasil, y lo mismo sucederá en 2019, cuando el incremento podría ser de otro 15%.

Además, en los últimos meses, las marcas también abrieron nuevos destinos de exportación y fue un período donde se consolidaron esos vínculos, con Colombia como uno de los nuevos mercados más prometedores.