General Motors se va de Venezuela

Tras el embargo de la planta por parte de autoridades judiciales, la automotriz abandona el país. Ya se habían despedido más de 2.000 empleados

El mal momento que se vive en Venezuela terminó impactando de lleno en General Motors, y tras el embargo que realizaron autoridades judiciales, la automotriz anunció la “desconsolidación” de sus negocios en ese mercado.

La decisión oficial se dio a conocer después del inesperado embargo el pasado 18 de abril, lo cual forzó a la compañía a cesar sus operaciones y dar por terminadas las relaciones laborales debido a causas ajenas a la voluntad de las partes.

Desde entonces, todos los ex trabajadores han recibido el pago de sus beneficios provenientes de la separación, según se exige legalmente.

La semana pasada, GM presentó un recurso ante el Tribunal Supremo de Venezuela, que en caso de resultar exitoso, dejaría sin efecto la demanda subyacente que llevó al embargo, y revocaría todas las acciones civiles y penales relacionadas. La compañía espera una pronta decisión y un resultado favorable.

Pese a que la compañía ha cesado sus operaciones, ejecutivos de GM han expresado su voluntad de dialogar con autoridades gubernamentales y líderes sindicales acerca de las circunstancias bajo las cuales podría ser posible comenzar a producir y emplear a cierto número de trabajadores, bajo un nuevo y viable modelo de negocios.

Se espera que la desconsolidación resulte en un costo de aproximadamente 100 millones de dólares.