Las tres premium líderes revelan los nuevos SUV eléctricos

Mercedes Benz, Audi y BMW presentaron los nuevos modelos que terminarán siendo de serie y que inauguran la era del todoterreno 100% eléctrico en cada una de las marcas

La era eléctrica ya está en marcha y para las marcas, es clave quedarse con el título de pionera en el lanzamiento de nuevos modelos. Así es como las premium líderes, las tres de origen alemán, dieron a conocer casi al mismo tiempo sus novedades en el segmento que hace más ruido en todo el mundo: el de los SUV.

Primero fue Mercedes Benz, quien presentó la sub-marca EQ y junto con ella el EQC, un modelo 100% eléctrico. Luego fueron BMW con el iNEXT y Audi con el e-tron.

El Mercedes Benz EQC es un SUV eléctrico que por sus dimensiones, se sitúa a medio camino entre las del Mercedes GLC y el Mercedes GLE.

Cuenta con dos motores eléctricos, 408 caballos y proporciona una autonomía de 450 kilómetros. Ambos permiten acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en 5,1 segundos y alcanzar una velocidad máxima limitada electrónicamente de 180 kilómetros por hora. Su consumo en ciclo mixto es de 22,2 kWh/100 km.

Este modelo cuenta con una batería de iones de litio, con una capacidad energética útil de unos 80 kWh, que pesa 650 kilogramos. La autonomía ronda los 450 kilómetros, siendo capaz de pasar del 10% al 80% de carga en tan sólo 40 minutos.

En diseño, se caracteriza por estrenar un nuevo lenguaje de la submarca con rasgos propios, que incluyen una parrilla de grandes dimensiones y una firma lumínica que recorre todo el ancho del vehículo, tanto delante como detrás, de forma que se percibe la luz de posición como una banda luminosa horizontal.

Por dentro, la línea de diseño es similar a la que inauguró el Mercedes Clase A, incluido el sistema multimedia MBUX (Mercedes-Benz User Experience), que cuenta de serie con 2 pantallas de 10,25 pulgadas. 

 Existen dos líneas de equipamiento: Electric Art (de serie) y AMG Line (opcional). La línea AMG Line añade al exterior del Mercedes EQC detalles AMG y un faldón delantero de diseño específico. Además, el faldón trasero también cuenta con un nuevo diseño firmado que subraya la deportividad. En este equipamiento también se ofrecen llantas AMG de nuevo diseño (en formato de 20 y 21 pulgadas) y un volante deportivo multifunción.

Entre su tecnología destaca el “asistente ECO” que da indicaciones sobre el momento adecuado para levantar el pie del acelerador por acercarse a una nueva limitación de velocidad, algo que obtiene utilizando los datos del sistema de navegación y la información proporcionada por el sistema de reconocimiento de señales de tráfico.

En el caso del BMW Vision iNEXT, si bien se presentó un prototipo, está mucho más allá de ser eso. Este concept marcará la hoja de ruta a seguir para uno de los modelos más importantes de BMW de cara a la guerra de los autos eléctricos contra los Audi etron, Tesla Model X, Jaguar E-Pace y Mercedes-Benz EQC. 

El Vision iNEXT cuenta con una carrocería de tipo SUV más o menos convencional en la que se añaden algunos rasgos exagerados como los grandes riñones frontales unidos casi al 100% y la forma de los mismos  que se repite en las ventanillas y los faros delanteros.  

Por fuera se asemeja a un BMW X5, aunque por dentro es más espacioso debido a su arquitectura de auto eléctrico.

El modelo estará dotado de conducción autónoma de nivel 4 y una motorización de última generación. Los alemanes están preparando un paquete de baterías de entre 60 y 120 kWh con una autonomía de 450 y 700 km. Donde habrá variaciones al gusto del consumidor será en la propia motorización que se podrá elegir entre 134 CV, 443 CV y los 800 CV de una versión  prestacional con tres motores. 

El habitáculo está concebido para que los ocupantes puedan relajarse durante un viaje en el que el auto asumirá buena parte de las funciones de conducción. Contará con una gran superficie con vidrio incluyendo techo panorámico y asistente personal que reacciona al comando de voz “hey, BMW!”. 

El BMW Vision iNEXT serán los cimientos sobre los que se asiente la variante eléctrica del BMW X5, un auto que debería llegar en 2021.

En el caso del Audi e-tron, es el primer modelo eléctrico de producción en la marca, un SUV de tracción total similar a los modelo que hoy tiene la marca dentro de la línea Q, y que por dimensiones se ubica entre el Q5 y Q7 . 

En diseño es bien deportivo, tiene la tapa eléctrica del sistema de recarga y la parrilla Singleframe en color gris y los emblemas “e-tron”, tiene falsas salidas de escape y detalles específicos del auto eléctrico como el logo y las pinzas de freno en color naranja. La gran novedad es que  incorpora novedades como los Audi Virtual Mirrors, que significa no usar espejos retrovisores tradicionales, sino que pueden ser sustituidos por cámaras en lo que la marca denomina Audi Virtual Mirrors.

Son elementos opcionales y permiten reducir el coeficiente aerodinámico. Estos retrovisores virtuales permiten reducir el ancho total del SUV en 15 cm. Este es un avance en materia de digitalización del equipamiento que sienta un hito, al menos en Europa. 

En motorización, tiene dos motores eléctricos que obtienen su energía de una batería de 95 kWh, y que envían su movimiento a las cuatro ruedas. La potencia combinada de ambos motores es de 300 kW (408 CV) y realiza el 0 a 100 en 5,7 segundos en modo boost, con una velocidad máxima limitada por electrónica de 200 km/h. 

Con estas características, logra 400 kilómetros de autonomía. Además, durante más del 90 % de todas las desaceleraciones, el Audi e-tron recupera energía y utiliza esta recarga en combinación con el nuevo sistema de frenado electrohidráulico integrado (brake-by-wire).

Por otro lado, además de materiales de alta calidad, el e-tron ofrece una “amplia gama de opciones de recarga. Entre ellas se encuentra la posibilidad de utilizar estaciones de recarga rápida, con una potencia de hasta 150 kW para recargar la batería en menos de 30 minutos. 

En conectividad,  incorpora el sistema MMI Navegación plus, que incluye de serie LTE Advanced y punto de acceso Wi-Fi, mientras que en asistencias a la conducción, se destaca el asistente de conducción eficiente, que viene de serie y que muestra información predictiva, además de realizar la recuperación de energía de forma automática. Cuando se utiliza el control de crucero adaptativo, el sistema también puede frenar y acelerar de forma predictiva.

El Audi e-tron se fabrica en la planta de Bruselas, una fábrica en la que Audi ha trabajado para lograr una huella de CO₂ neutra. Las primeras entregas en Europa están previstas para finales de 2018.