Prueba de manejo: Fiat 500L

Casáte tranquilo. El Fiat 500L es una versión sobre dimensionada del clásico Cinquecento de dos puertas. Con ello, el modelo se introdujo de lleno en el segmento de los monovolúmenes, categoría predilecta de quienes buscan un coche familiar.
36_FIAT_500 En el universo de los autos son varios los indicadores que se manifiestan cuando un auto se vuelve exitoso. Uno de los más notorios sucede cuando la marca decide re lanzarlo después de mucho tiempo, conservando sus rasgos originales pero adaptado a los tiempos actuales. El otro indicio se genera cuando a partir de una versión la marca decide construir otras, para abrirse a nuevos segmentos. En el caso del Fiat 500, ambos fenómenos se sucedieron: En el año 2007 la marca revivió a su clásico de los 70. Luego, presentó varias ediciones del modelo, siendo el 500L la más rupturista por su formato de monovolumen. Nosotros nos pusimos al frente de su volante y te contamos nuestra experiencia a bordo. 32_FIAT_500 ¿Egoísta yo? Por su estética retro, su formato y su estilo deportivo, el Cinquecento está sin dudas en la lista de los modelos aspiracionales al que muchos quisieran llegar. Sin embargo, por su reducido tamaño son varios los compradores, principalmente aquellos con familia, los que se tuvieron que conformar solo con apreciarlo de lejos. Pero por suerte, desde principios de año, Fiat decidió sumar una variante cinco puertas del 500 que se apellida con la letra L. Esto, permitió a que los amantes del pequeño modelo puedan ahora sí proponerlo como coche familiar, sin que lo cataloguen de «egoísta». Este nuevo concepto del 500, se logró gracias a su nueva fisionomía, la cual se alcanzó con cambios en todas sus dimensiones: Un largo total de 4,15 metros (60 cm más que el 500 normal),una distancia entre ejes de 2,61 metros (31 cm más), 31_FIAT_500 Mantiene la esencia Pese a que su carrocería fue totalmente modificada, conserva el mismo “look” que el pequeño 500. Es decir, se reitera su perfil de líneas redondeadas, destacándose su típica trompa con ópticas esféricas. Dispone de algunos chiches que le quedan muy bien, como por ejemplo, sus grandes superficies vidriadas (dispone un techo totalmente panorámico y parantes delanteros vidriados), lo que le otorga además de una luminosidad, una gran sensación de espacio tanto al conductor y acompañante, como a los pasajeros de atrás. 33_FIAT_500 Más racional Además de la mayor luminosidad en su interior, encontramos otras diferencias con respecto a su muza inspiradora (El 500 cupé). Su tablero abandona la esfera típica de los Cinquecento y en cambio recurre a un instrumental conformado por dos cuadrantes para el velocímetro y cuenta vueltas. Es práctica, aunque un tanto pequeña, su pantalla táctil de 5 pulgadas desde donde se puede comandar la música y acceder a un menú multimedia. Pero que no ofrece GPS. La posición de manejo se puede encontrar fácilmente regulando la altura y profundidad, tanto de la butaca como la del volante. No obstante a ello, siempre queda la sensación que la posición de manejo es un tanto elevada. Aquellos que tuvieron la posibilidad de subirse al 500 convencional, no esperen encontrar los mismos detalles de confort en esta edición más racional. 05_FIAT_500 El mismo que el Dobló No hay margen de elección en este apartado, ya que llega equipada con un único motor naftero 1.4 de 95 CV, el mismo que empuja al Dobló. Se trata de un propulsor al que le cuesta recuperarse y que exige realizar rebajes para volver a obtener reacción. El acierto más grande que destacamos es su caja manual de 6 marchas. Esta es aprovechable cuando se sale a ruta, ya que permite llevar el motor descansado cuando se alcanzan los 120 km/h y sobre todo realizando un consumo contenido. 07_FIAT_500 En marcha El atractivo diseño del 500L, quedó manifiesto en las muchas miradas que recibimos durante la semana que lo manejamos. Si de la experiencia a bordo se trata, tenemos la certeza de que los ocupantes de atrás se sintieron muy a gusto, no solo por disponer una de las mejores vistas gracias al techo acristalado, sino también por el espacio que ofrece. Su andar es confortable, esto gracias a s sistema de suspensiones y su dirección suave. Durante la prueba, también incursionamos por camino de ripio, donde el 500L se mostró ágil y muy bien insonorizado. Allí, pudimos experimentar su buen despeje, ya que en ningún momento la «panza» del auto toco con las muchas piedras que cruzamos en el trayecto. foto 4 Porqué comprarlo? Se trata del monovolumen más simpático del mercado y por sobre todo el más seguro por lejos. Esto lo avalan sus 6 airbags, frenos ABS, control de estabilidad, control de tracción, asistencia al arranque en pendiente, anclajes Isofix y un opcional inédito llamado City Brake Control, un radar que ante la posibilidad de un choque y por debajo de los 30 km/h, acciona los frenos automáticamente. Su gran habitabilidad es otro gran punto a favor que inclina la balanza a su favor. 10_FIAT_500 ¿Porqué no comprarlo? Se trata de un modelo que proviene de Serbia y por ello, se trata del más costoso de su categoría. Nos queda sensación de a poco por el lado de su motor y creemos que unos pocos caballos más le hubieran sentado muy bien. También es para mejorar la calidad de algunos de sus plásticos en su interior y a esta altura es un pecado que disponiendo de pantalla táctil, no ofrezca navegador satelital. Ficha Técnica
  • Modelo: Fiat 500L
  • Fabricado en: Serbia
  • Garantía: 3 años o 100 mil kilómetros
  • Motor. Naftero 1.4 naftero de 16 V de 95CV
  • Caja: manual de 6 velocidad
  • Medidas:
  • Largo: 4.147 mm
  • Ancho: 1.784 mm
  • Alto: 1.665 mm
  • Distancia entre ejes: 2.612 mm
  • Capacidad de baúl: 343 litros
  • Precios: $225.000 (única versión llamada Pop Star)
 

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Chrysler Town & Country

Como en el living de casa. Probamos el vehículo más grande de la automotriz americana, un producto ideal para las grandes familias que resalta por donde se lo mire. Tecnología pura y confort, sus principales aliados.
Chrysler es una marca con una limitada oferta de productos en la Argentina. Con un estilo claramente americano, de grandes volúmenes e imponente diseño, son autos para un grupo de clientes muy segmentado, los cuales suelen tener un alto nivel de fidelidad a una marca. La oferta de la marca en el país se completa con el 300, un sedán del segmento grande, y la Town & Country, un monovolumen de siete asientos que por su equipamiento prácticamente no tiene competidores en la Argentina, aunque en la práctica existen otras opciones para la misma cantidad de pasajeros. Con este familiar recorrimos un total de 2.000 kilómetros, la mayor parte en ruta, y desde el primer contacto algo llamó la atención: se trata de un producto donde el lujo y el confort abundan por donde se lo mire. Foto-Town-1  Por fuera Probablemente el principal atributo de este modelo no sea el diseño, y tampoco la marca tendrá algún reparo en admitirlo. Tiene tan grandes dimensiones que la estética está pensada para ser funcional a las comodidades interiores, ni más ni menos. De todos modos, a primera vista se pueden apreciar sus rasgos totalmente americanos y fieles al diseño de Chrysler, con un frontal que sobresale como la parte más llamativa y con muchos detalles cromados. Así se convierte en un producto imponente sin perder sobriedad. Tiene líneas en su mayoría rectas, pero logra transmitir una imagen con más aerodinámica poco común en los monovolumen gracias al diseño con leves inclinaciones tanto del parabrisas y capot como de la puerta posterior, sumados a una altura relativamente baja frente a otros competidores. Foto-Town-cruzada Por dentro El interior es sin dudas el «as en la manga» que tienen Chrysler para ganar clientes, con materiales de primera calidad, detalles en madera y asientos de cuero. Es discreta pero sofisticada, lujosa y especialmente cómoda. La tecnología está pensada, en este caso, para que esté al servicio de los pasajeros, pero no sólo para el entretenimiento (aunque las pantallas de DVD son totalmente recomendables para calmar a las chicos en largos viajes) sino por la cantidad de botones que permiten, en cuestión de segundos y haciendo todo a la vez, abrir y cerrar puertas, reclinar butacas, activar y desactivar luces, abrir el techo, regular el climatizador y miles de objetos más. Las butacas de la segunda fila parecen las de una oficina: con apoyabrazos, reclinables de manera eléctrica y con múltiples portaobjetos a su alrededor. La tercera fila también sobresale por la comodidad, con espacio apto hasta para tres mayores. También es para destacar el acceso a las cada fila, muy cómodo y práctico aún para llegar al último asiento. Por último el baúl es otro aspecto importante, ya que aún con las siete butacas en uso tiene un espacio de 638 litros. Foto Town interior 1 Detalles para destacar Describir todo el equipamiento de la Town & Country llevaría varias páginas de un libro, y su comodidad tampoco tiene comparación. En más, es un vehículo para siete pasajeros con más espacio interior que cualquier modelo convencional. Para eso, las butacas de la segunda fila rotan 180 grados, mientras que a tercera fila de asientos se puede plegar y guardar bajo el piso accionando una tecla. La apertura del portón y las puertas laterales es electrónica y puede realizarse desde la llave a distancia o desde el puesto del conductor. La tercera ventanilla lateral es pivotante y también se acciona con una tecla. El climatizador es trizona y las plazas traseras tienen la opción de regular la temperatura, el caudal y la potencia. Cada ocupante cuenta con salida de aire individual a la altura de la cabeza y los pies. Para no perderse nada de lo que sucede en la parte posterior, en la consola de techo cerca del conductor hay un espejo cóncavo con excelente ángulo visual. Ideal para viajar con chicos y saber lo que pasa «allá al fondo». Se utilizó mucho en este viaje, con chicos de 13 a 3 años de edad!. Foto Town Abierta 2

Motorización La Town & Country que se vende en la Argentina es un restyling de la cuarta generación del monovolumen, importado de Canadá. Con esta renovación, el motor V6 de 3.8 litros y 197 caballos que utilizó desde 2008 fue reemplazado por un nuevo V6 3.6 con 286 caballos. La gran ventaja es que es mucho más económico, y a una velocidad de 120 km/h llegó a gastar en promedio 12 litros.

Foto-Town-manejando

Competidores La oferta de siete asientos y diseño de monovolumen cuenta con algunos pocos productos. Aunque es prácticamente imposible hacer una comparación directa, porque ninguna marca ofrece el equipamiento del Town & Country. Sin embargo para quienes necesitan un 7 asientos un poco más accesible (porque a la mayoría los alcanzó el impuesto) algunas de las opciones son:

Volkswagen Sharan: desde $734.000 Mercedes Viano: u$s129.000 Hyundai H1: desde u$s46.900 ¿Por qué comprarlo? El principal atributo del monovolumen es su espacio y comodidad. Para las familias numerosas, y especialmente si son «viajeras», es un vehículo con todo el confort tanto por la habitabilidad, como por la tecnología. Por otro lado, es relativamente económico en el gasto de combustible teniendo en cuenta sus dimensiones y motorización. Foto-Town-estacinada ¿Por qué no comprarlo? Sin dudas el principal aspecto en contra es su precio, golpeado por el impuesto interno que se aplicó a principio de año en los modelos de alta gama, y que hoy alcanza hasta los segmentos medios de marcas masivas. Cuando se presentó hace dos años su precio era de u$s78.000. Hoy, tener un Town & Country, implica desembolsar u$s141.100. También puede considerarse en contra su gran tamaño, poco práctico para movilizarse a diario, pero así lo necesitan las grandes familias. Clic aquí para descargar Ficha técnica

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Motriz (C) 2013