GS Trophy: La competencia de habilidad que organiza BMW Motorrad, pasó por Córdoba

Argentina ya tiene sus 3 representantes para el GS Trophy 2020 que se disputará en Nueva Zelanda.

El fin de semana que pasó, Córdoba se movilizó no solo en torno a los festejos del día de la primavera, sino también, porque fue nuevamente sede de uno de los eventos de motos más importantes a nivel mundial.

  • Elevar el espíritu aventurero

El GS Trophy es una competencia que se viene desarrollando desde 2008, la cual busca llevar a un nivel más técnico y profesional, el espíritu aventurero que todo propietario de una BMW GS lleva innato. Una prueba que reunió alrededor de 50 inscriptos de diferentes provincias, y de la cual pudimos vivenciar la experiencia desde adentro, gracias a la invitación de BMW Motorrad Argentina.

  • Supervivencia arriba y debajo de la moto

El desafió planteado fue lograr que, luego de transcurrir dos días internados (no se podía salir del predio) en un camping camino a Villa General Belgrano; realizando diferentes pruebas de destreza arriba de las GS; quedaran solo 3 representantes, quienes viajarán el próximo mes de febrero a Nueva Zelanda, a representar a la Argentina, en la final.

  • De propietario, a competidor

Competencias de motos alrededor del mundo hay miles, pero el GS Trophy tiene una gran particularidad: No hace falta ser piloto profesional. El requisito es, únicamente, disponer de una BMW GS. Esta única condición (además de pasar los exámenes médicos y tener licencia para conducir motos de mayor cilindrada) genera un grupo de lo más heterogéneo, donde pilotos novatos pueden compartir las pruebas con otros más experimentados. Por ejemplo, en esta edición, participaron conductores que fueron parte de anteriores ediciones del Dakar.

  • Rivalidad, nivel cero

El concepto de competir en este caso se asemeja al sistema que se utiliza en el Golf: Esto es, mientras más puntos se suman, menos probabilidades de ubicarse entre los mejores diez puestos había. Sin embargo, el concepto de competir a raja tabla, nunca existió en este evento y prevalece en contra partida la camaradería, paciencia y sobre todo respeto entre quienes participaron.

  • BMW F850 GS, la elegida para la final

La GS es el modelo polivalente más vendido en el mundo. El modelo más popular es la GS 1.200, que intimida por su gran tamaño. Pero no es la única. La familia se complementa con la F 850 GS, F800 GS, y las dos últimas novedades F 750 y 700 GS. En esta etapa del GS Trophy, todos los participantes pudieron participar con sus modelos (en nuestro caso lo hicimos con la F750 GS), sin embargo, la final se realizará solo con la GS 850. Esto, llevó a la organización a que varias pruebas se dispusieran de unidades de dicha cilindrada, para que todos vayan entrando clima con el modelo. Dato de color: Quienes participen en la gran final, tiene la posibilidad de comprarse la moto con la que competirán con una bonificación importante.

  • Habilidad y destreza pura

El GS Trophy, está lejos de ser una competencia de velocidad, sino que es de destreza pura. La mayoría de las pruebas, no se superan los 30 km/h. ¿Aburrido? Para nada. ¿Fácil? Mucho menos. Maniobrar estas moto de gran porte, no es cosa sencilla y es realmente el eje que atravesó casi todas las pruebas. El equilibrio, el dominio del cuerpo, entender la manera correcta de cuando acelerar, cuando frenar; de cuando sentarse y cuándo pararse; fueron en resumidas cuentas las claves para realizar las pruebas sin cometer muchos errores.

  • Los domadores de la GS

Diego Noras, oriundo de Mendoza, se quedó con el primer puesto, con una de las mejores performance en lo que va de esta competencia en Argentina. Lo acompañarán Lucas Estuardo, de Esquel, Chubut, y Agustín Salanueva, de Tandil, provincia de Buenos Aires.

  • El aprendizaje de un novato (es decir, quien escribe)

No vale de nada tener muchos caballos a disposición del manillar derecho, si uno no puede, ni siquiera sentarse correctamente en la moto. Si uno no entiende, cuándo el ABS y control de tracción es un aliado (te pueden salvar la vida en la ruta) y cuando estos se convierten en tu enemigo (en superficies de arena y barro, te pueden llevar al piso); o si uno tan solo no puede maniobrar la moto desde abajo. Todo ello, me llevo del GS Trophy.

Sin embargo, el mayor aprendizaje supera lo técnico y se involucra de lleno, con aspectos más intangibles. “Nuevos y buenos amigos, palabras de constante aliento, manos salvadoras empujando hacia el mismo lado; abrazos con personas que solo identificaré en el futuro si se calzan la pechera con el número de competidor y que utilicen el mismo casco. Todo ello, me llevo de esta experiencia, donde la moto me demostró, una vez más, que es el objeto material que garantiza el mejor pasaje hacia la felicidad.

Uno de los competidores durante el ingreso a la prueba número 4.

Enroscar una soga a un palo sin tocar el acelerador, otro de los desafíos.

Atravesar la arena sin tocar el piso, una de las más complejas.

Girar colocando un pie sobre una madera que está en el piso, sin tocar los fardos.

Uno de los grupos, desplazándose de una prueba a otra.

La carpa donde BMW Motorrad exhibió todos sus modelos.

Los participantes del GS Trophy 2020 una vez concluidas todas las pruebas.

El público y los corredores esperando los resultados.

Los ganadores que viajarán a Nueva Zelanda.  

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